Autor Tema: Joshikosei: prostitución y cultura material en las colegialas  (Leído 12724 veces)

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Algo de lo que pasa en Japón

Joshikosei: Protesta, prostitución y cultura material en las colegialas

Makiko Fukuda

Introducción
"Joshikosei" es una palabra que se está escuchando mucho recientemente. Su traducción al castellano podría es la de "estudiante de colegio" o "colegiala", pero en la actualidad ha pasado a designar algo con unas características muy peculiares; cierta "tribu" o "clan" cerrado en el que se dan cualidades distintivas y diferenciadas que se ponen en contraste con otros grupos sociales en Japón. En especial los medios masivos de difusión tienden a exagerar estas características y tratarlas de una manera especial. El mundo de las colegialas es un universo equívoco donde se pueden ver reflejadas algunas contradicciones sociales del Japón contemporáneo.

¿Qué son las "joshikosei"?

Recientemente estudiantes de edades comprendidas entre los quince a los dieciocho años, se están haciendo cada vez más visibles en las calles y parece como si formaran una sociedad propia y aparte en sí misma. Aunque su cultura está difundida por todo Japón, es sobre todo en las grandes ciudades (Tokio, Osaka, etc.) donde está localizado su centro neurálgico. Tokio especialmente parece ser la "mecca" y el centro irradiador de sus modas y gustos. Sobre todo los distritos de Shibuya, Shinjuku o Ikebukuro tienden a aglomerar gran número de estudiantes por sus calles. Como su apariencia es muy semejante (uniforme y prendas de vestir), se pueden distinguir fácilmente. Su popularidad es tan grande que incluso en Suecia se ha podido saber de ellas en un programa de televisión.

La cultura de las joshikosei

1. Apariencia

Dentro de su cultura lo que primero destaca es su manera de vestir. En Japón todos los estudiantes de colegio visten uniformes. Las chicas hasta los dieciocho años están obligadas a llevarlos. Sin embargo últimamente han sabido adaptarlos a sus propios gustos personales y su nueva invención estética. Uno de estos rasgos son los calcetines largos y sueltos en su parte inferior que ellas llaman "rûsu sokusu" (del inglés: loose socks), y también las super-minifaldas (que son un arreglo personal de la falda de sus uniformes). El uniforme es obligatorio en los días de colegio pero algunas se lo ponen hasta en los días de fiesta y descanso.
Otros objetos no incluidos como parte obligatoria de su vestuario son los pendientes (sobre todo aros de plata grandes), cadenas de oro, anillos y pulseras.
La manera de maquillarse es también muy particular. Se hacen la cejas muy delgadas y se sombrean los ojos. Como se maquillan de la misma manera, todas tienen un aspecto facial bastante parecido. El pelo teñido o "chapatsu" y largo es otra particularidad de las Joshikosei.
Las marcas y colores son importantes. Por ejemplo "Ralph Lauren" suele ser la marca de los jerseys preferida sobre todo de colores azul marino o blanco.
En segundo lugar, las joshikosei llevan, como parte fundamental de su atuendo, un conjunto extenso de objetos y distintivos de su cultura: poke-beru (pocket bell o "busca"), teléfono móvil, "mini-tetris", álbumes con "purikura" ("print-club" o etiquetas de fotos muy pequeñas de amigos y compañeros), muchos cosméticos y calcetines de recambio (que se pondrán en el momento de entrar al colegio). Se dice que el 43 por ciento de alumnas de doce a dieciocho años usan "buscas" para comunicar con sus amigas y amigos. Tampoco es extraño ver a estas colegialas hablando en teléfonos móviles tanto en los trenes como en las calles.

2. Comportamiento

Su manera de hablar se ha ido especializando para convertirse en un "lenguaje secreto" que sólo ellas entienden. Muchas palabras son expresiones en un inglés inventado sobre sentimientos y expresiones que no quieren manifestar en japonés. Ejemplos típicos son siguientes:

a)"Choberiba" -------- Fatal, muy mal.
"Cho" es la forma corta de la palabra "chou" que significa "super". "Beriba" procede de la palabra inglesa "very bad".

b) "Huaito-kikku" ------- "Echar un jarro de agua fría" o "pasar un ángel". Este dicho no es más que la versión al inglés de "shirakeru": "Huaito" (white) es "shira" que significa "blanco" y "kikku" ("kick") es "keru" que significa "dar una patada".

c)"Oguri-Bambi" ------ Tonto
En japonés los caracteres que designan la palabra "tonto" son: "ba" (caballo) y "ka"Åiciervo). Las estudiantes en lugar de usar "ba" eligen usara "Oguri" que es el nombre de un famoso caballo de carreras y "Bambi" personaje de Disney en lugar de "ka".

Otro ejemplo de su comportamiento es su forma de andar. Cuando van en grupo, andan muy lentamente, y se sientan sin tener en cuenta lo adecuado del lugar.
Como ya he mencionado la mayoría de las joshikosei tienen pokeberu ("buscas") y los amigos que como resultado del uso de estos aparatos se tienen, se llaman "beru-tomo" (o amigos por busca). Los "beru-tomo" son los amigos específicamente hechos a través de estos aparatos, sin conocerse realmente. Algunas colegialas tienen más de 100 "beru-tomo". Según ellas el "busca" no las sujeta tanto como el teléfono y pueden compartir el sentimiento de estar juntos en cualquier momento.

 Comercio sexual y joshikosei

Este último punto de los "busca" nos lleva a un tema más delicado: el teléfono sexual o "terekura". El auge de los "terekura" (contracción de "telephone-club") como medio de prostitución de las colegialas empezó en 1986 y en la actualidad se ha hecho muy familiar ("terekura", "dengon-dial", etc). El anonimato y la sencillez de uso provoca la curiosidad de las jóvenes. El auge de "dengon-dial" (sistema telefónico de mensajes de NTT) ha servido para que el umbral del comercio sexual haya alcanzado hasta a las estudiantes de colegio. El sistema que se llama "Q2-dengon" se ha convertido en un vivero de prostitución. En este sistema existen espacios que se llaman "open box" en los que sólo se escuchan mensajes de incitación sexual. Cuando se comunica en "open box", muchos hombres enseñan su número privado de teléfono móvil y así pueden negociar con las colegialas hablando directamente. Las chicas tímidas pueden probarlo fácilmente pues bajo el anonimato de este sistema se tiene la libertad para responder o no a los mensajes. Al dinero percibido por los servicios que una estudiante presta a un hombre (generalmente de mediana edad) se le ha denominado con el eufemismo de "enjo-kosai" (ayuda de compañia) para librarlo de la gravedad que comporta el dinero por trato sexual. Así la palabra "enjo-kosai" se ha convertido en algo muy próximo entre las "joshikosei" y son muchas las que han tenido ya la experiencia.
Antes de que se hiciera tan popular la palabra "enjo-kosai", se hablaba mucho de "burusera". "Burusera" designa las tiendas especializadas en la venta de uniformes de colegialas e incluso ropa interior (usada) a una clientela masculina. El éxito de estas tiendas ha advertido a las jóvenes de la posibilidad de negociar privadamente con sus ropas y hacer de ello una fuente de dinero fácil. Algunas joshikosei dejan mensajes en los "dengon-dial" como "soy joshikosei, vendo mi ropa interior". Otras chicas también pueden escuchar esos mensajes y así la venta de ropa interior usada se ha extendido. El fenómeno es muy semejante al de saltarse un semáforo en rojo por el sólo hecho de que todos lo hacen. Esto ha hecho que las joshikosei pierdan la resistencia a convertir la sexualidad en dinero.

A pesar de todo, el número de joshikosei que venden sus uniformes o ropa interior ha sido superado por las colegialas que usan la mensajería telefónica como comercio sexual. Estas cifras dependen también de la localización geográfica. En Tokio por ejemplo, existen más ocasiones de vender ropa interior o usar el teléfono sexual. Algunas colegialas de provincias que quieren visitar Tokio en las vacaciones de verano, ponen mensajes en los "dengon-dial" por si alguien les de alojamiento a cambio de "cualquier cosa".

Las publicidades en revistas para jovencitas, también ha afectado significativamente. En 1993 la revista "Takarajima" trató el tema de "burusera". Esto dio ocasión a las "joshikosei" para saber de la existencia de estas tiendas y muchas las visitaron para vender su ropa interior. A su vez los periodistas de la revista se hicieron eco de estas visitas y las lectoras empezaron venir en mayor número. Así se produjo un círculo vicioso prensa-joshikosei y el número de las tiendas de burusera también aumentó.
Recientemente hay una tendencia entre las colegialas a decir que ya no necesitan el sistema telefónico "terekura" para ganar dinero. Ellas pueden fácilmente esperar delante del Teatro de Shinjuku-koma (lugar muy conocido en Tokio) y dejar que un montón de hombres las instiguen diciendo: "¿quieres salir conmigo?; te daré dinero". También la tendencia está cambiando en los hombres que buscan la compañía de las joshikosei. Muchos de ellos no quieren una relación sexual y las pagan sólo por salir o comer juntos. Algunos las compran ropas o bolsos de marca. Los hombres que así actúan se conocen con el nombre de "papa" (del inglés "papa"). Por otra parte ha aumentado el número de colegialas que usan sus fotos en forma de etiquetas adhesivas (purikura) como publicidad. En las carteleras de concurridos "game-center" las pegan y apostillan sus números de "busca".
A mi modo de ver, es normal que un padre de familia invite mediante el "enjo-kosai" a una colegiala en estos tiempos. El significado de "padre de familia" ha cambiado y perdido el respeto que tenía en una sociedad fundada en el patriarcalismo. Antiguamente el padre era el centro de la familia, pero hoy en día los padres en Japón son tratados fríamente en su familia. Este sentimiento de perdida de dignidad y tristeza puede ser una de las motivaciones psicológicas para buscar la compañia de las menores.

¿Qué representa la cultura de "joshikosei"?

Su cultura está basada en la fabricación del "descuido" voluntario y consciente. La representan especialmente por medio de los calcetines "rusu-sokusu" caídos o "reguñados" en los tobillos y por su forma de andar también intencionadamente lenta y negligente.
En general comparado con otros países, en los colegios japoneses existen muchas reglas. La manera de vestir y actuar de las joshikosei pueden estar representando la resistencia a las reglas del colegio.
En un artículo del periódico Asahi (11-12-96) se explica la tendencia de los jóvenes como sigue:

["La moda de los jóvenes se ha minimizado y han aparecido las "ko-gyarusu" ("ko" de pequeñas y "gyarusu" del inglés "girls"). Su moda es la transformación y reforma de su uniforme diario. No son creaciones nuevas, sino ideas dentro del sistema. Es decir, son el resultado de la moderación de la reglamentación de las escuelas. En las calles se ven minifaldas como uniforme, chaquetas, "chapatsu" (cabello teñido de rubio) y muchas veces mochilas. Pelo teñido y largo, un poco pilluelas, cejas delgadas, carmines rosas, manicuras blancas y botas largas... la moda de Namie Amuro (cantante de moda este año) tuvo necesariamente que aparecer. La palabra popular de este año "Amuro" se hizo el pronombre de las colegialas y la cultura popular.
Según el profesor Chimura, la moda de este año se divide en dos. Por un lado la vuelta a los productos de primera marca. Por ejemplo a la chica que colecciona los productos de Chanel se la llama "chanera" (del inglés figurado "chaneler"). Los jóvenes antes de cumplir los veinte años ya tienen estas tendencias de consumo comprando no para vestirse bien sino para satisfacer el deseo de coleccionarlos. Esto es muy raro para los europeos. "Japón es un país atrasado de moda" dice el profesor Chimura.
Por otro lado está el fenómeno del "street-fashion". La moda que nació en Shibuya o en Harajuku (distritos muy populares en Tokio) y se fue extendiendo a otras partes de Japón. El estilo de las colegialas con los calcetines excesivamente largos produjo el boom de la palabra "rusu-sokusu" ("loose socks"). Entre los chicos predominó el estilo americano con camisetas muy amplias, vermudas, calcetines y zapatillas de deporte. Esto derivó en el nacimiento de "la moda descuidada".
Las zapatillas de baloncesto de la marca "Nike" se pusieron de moda. "Nike" representa una particularidad anormal de la sociedad japonesa de hoy. La sociedad de consumo y de los medios de comunicación en régimen mixto, aplastan la cultura de los jóvenes, y fortalecen el deseo por "las cosas". Como resultado, hacen que desaparezca la personalidad creadora y con iniciativa. Como la moda cambia con frecuencia, siempre se necesita la novedad. Si eso continúa así, es posible que la "gran" moda desaparezca. En el mundo de los media, las revistas para jóvenes y los medios electrónicos hacen el papel de promotores.
En la publicidad de Nike, el Dios de baloncesto Michael Jordan lanza con esas zapatillas. En los anuncios publicitarios o en las revistas salen muchas fotos de personajes televisivos o deportistas calzándolas.
Acerca del apego de los jóvenes por los artículos de consumo hay dos razones que lo explican. Una es el papel que estos juegan como tranquilizadores que disuelven la ansiedad de vivir. Se obtiene placer de vivir sólo con "las cosas" y se considera su posesión como una riqueza del corazón. La otra es el principio de simpatizar con los que entran en el "tako-tsubo" (la botella de pulpo, el cuello de la botella) para no sentirse aislados. Las jóvenes que imitan a Amuro (cantante de moda) o los chicos que se dejan llevar por la apariencia de Kimutaku (cantante de moda) representa esta psicología.
Este fenómeno "cosas=otaku" contiene la posibilidad de invertirse y dar lugar a un clima espiritual semejante al de "Aum" (la verdad suprema). A esto alude el libro de mayor venta desde el período de Heisei, el titulado "Nonai-kakumei" (la revolución dentro de cerebro). Este libro indica que el método para vivir más felizmente en esta sociedad de estrés es considerar las emociones de forma positiva.
Si la moda del año 1996, la abundancia material y la ansiedad mental del fin de siglo se invierte, se producirá una psicología que se hunde en el "interior"]
Asahi (11-12-96)

Estoy totalmente de acuerdo con este artículo. El apego al consumo tiene un aspecto económico y psicólogo. Debido al crecimiento económico, las colegialas han vivido en la abundancia material desde que nacieron. No han aprendido a aplazar ni suspender su impulsividad. Y si no tienen los mismos objetos de consumo que sus compañeras se sienten aisladas. Creen que pueden fortalecer su identidad en el grupo mediante la posesión de los mismos fetiches. Creo que se podría ver aquí alguna relación con el problema del "ijime" o violencia escolar entre compañeros de colegio. En el mundo de las colegialas, no es bueno que se sobresalga del grupo. Todas buscan una personalidad propia, pero siempre dentro de un marco definido por el grupo y a salvo de la audacia y el atrevimiento espontáneo e individual.
Punto común entre las comunidades rurales de Japón

El mundo de las joshikosei es muy cerrado. Debido a ello la conciencia de grupo es muy fuerte. En su cultura la posesión de los mismos objetos y vestidos es muy valorada. Un ejemplo muy típico se resume en el uso de las fotos adhesivas (purikura, "print-club") que las colegialas se hacen en grupo y se intercambian. Se compite por mostrar el número mayor de estas fotos para demostrar cuantas amigas tienen. O por lo menos ellas así lo creen. A mi modo de ver estas relaciones "de amistad" son sólo en foto es decir en superficie. Es quizás el resultado antes mencionado: el temor a quedarse aisladas. Mediante estos comportamientos "de grupo" (mismo consumo, misma ropa, mismas fotos, etc...) intentan fortalecer la percepción de ellas mismas incluidas en su grupo. Este fenómeno creo que es típico en las relaciones sociales de las comunidades rurales japonesas. En estas comunidades siempre se ha creído que no es bueno sobresalir de la comunidad. La posibilidad de exclusión de los beneficios políticos y económicos, establecía cierto marco cuya violación se pagaba con la expulsión y el destierro fuera de la comunidad. En la sociedad de joshikosei también se aprecia esta estructura. El conjunto peculiar de reglas, normas de consumo, apariencia y comportamiento crean la estructura para no sobresalir y conducirse dentro de los límites precisos de su comunidad (lo que conlleva uniformización y perdida de iniciativa personal). Dentro de esta estructura simbólica la novedad es sólo posible mientras no se sobresalga del marco que se va redefiniendo en común y a cada instante.

El método de educación de Japón

Es de sobra conocido que el sistema educativo en Japón está basado en el principio de grupo, es decir, en una maximización del concepto de educación como obligación para todos y por igual. Este método ha producido una igualdad que destaca la homogeneidad y uniformidad de los alumnos por encima de la personalidad individual. La enseñanza basada en el principio de la igualdad de aptitud tiene a la base la premisa de que no hay diferencias constitutivas y por lo tanto los alumnos estudian más que por motivos personales (interés, vocación, etc...) por motivos sociales exteriores a ellos mismos. A mi modo de ver este sistema además de adormecer la personalidad promueve la tendencia a recriminar a los que se distinguen del grupo.

Conclusión

El mundo de joshikosei se ha construido a través de la influencia de muchos factores. El método de enseñanza, el cambio de la estructura de la familia, el crecimiento económico, etc. Su manera de vestir, de maquillarse o de hablar, han formado su identidad. Una identidad que representa la resistencia a las reglas de la sociedad. En la llamada "tribu" de las "joshikosei" no existe apenas innovación o originalidad. Todas son repeticiones de "sí mismas". La novedad se crea siempre dentro unos marcos tan ajustados que las impide distinguirse unas de otras.
« Última Modificación: 21/nov/2010 07:08:32 pm por 金音まこと »
君が代は
チ代に八千代に    
さざれ石の
巌となりて
苔のむすまで